Hoy tuve mi baile bajo la lluvia... No fue para nada como lo esperaba, no fue placentero, ni maravilloso, ni mucho menos tranquilizador, pues no... ha nadie le gusta bailar con la parca al lado, por muy hermoso y bellos que sea el paisaje.
Hoy antes de mi baile, escuche una gran verdad, y es que "uno no se marcha cuando quiere, sino cuando es llamado" lo que no quiere decir que sea ni mucho menos justo.
Hoy es uno de esos días que no querrás recordar nunca, y que sin embargo no olvidarás jamás, pues la parca deja huella, una huella imposible de borrar...
Nota: he releído esto 20.ooo veces y no deja de parecerme "patético" (no creo que sea la mejor palabra para definir lo pero no me sale otra) pues quien se ha marchado no tenía nada que ver conmigo, pero señoras y señores, ya no es tan importante quien se marcha, sino quien se queda, y sé que esto último puede parecer muy "fuerte" pero es la realidad.

Por qué será que tus entradas no me dejan indiferente? umss...!
ResponderEliminarp.d: tienes en mi blog una entrada dedicada. besitos
mmm... no todas las preguntas tienen respuesta, y no todas las respuestas son lo que nosotros esperamos...
ResponderEliminar