28 marzo 2011

Muerte y vida, no existe una sin la otra. Las dos llegan inesperadas, aunque no siempre bien recibida... 

Pensé que ya eras el pasado... pero hoy, tras el accidente, no había nadie más en mi mente que tu... tus enormes ojos, tu dulce aroma... por increíble que parezca sentí tu mano rozando mi rostro y quise quedarme allí para siempre, y me da miedo, pues quedarme contigo significa no ser nadie, dejar de existir, desaparecer de este mundo. Más miedo me da aún que me pregunté si valía la pena y me dio miedo la respuesta, solo al principio, pues al descubrir que la respuesta era NO, el miedo se convirtió en tristeza, en una gran y profunda tristeza... ya no eres nada... ni siquiera un vago recuerdo, pues de ti solo me queda el olor de tu pelo, y tus ojos, y se que desaparecerán con el tiempo, 5 años han bastado para que de ti solo me quede eso... no quiero pensar que me quedará dentro de 10.
Me prometí no olvidarte, y no lo he podido cumplir...


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